El look con el corre, sin dudas muy llamativo y hasta poco ortodoxo, suele ser objeto de críticas. Pero José Menzóttero, el vecino de Ingeniero Maschwitz conocido como el “gaucho runner”, explica que lo suyo no es una puesta en escena, sino su propia identidad.
“El gaucho corredor es algo que me representa, una identidad. Soy gaucho, hice travesías a caballo y también soy corredor, así que es un poco una fusión de mis dos pasiones”, explica quien en cada competencia aparece con su boina y, como si fuera poco, en alpargatas.
“Estoy adaptado a correr, a andar en alpargatas porque la uso el 90% del día. Y así fue como la empecé a usar para las carreras. No es lo aconsejable, por algo hay tanta tecnología con las zapatillas, pero mi cuerpo ya está adaptado a eso”, dijo.
El gaucho runner y las críticas que recibe
También contó que, cuando el terreno se complica demasiado, tampoco se hace drama: “He corrido bajo la lluvia, arroyos, cruzando ríos, en barro. A veces me las saco y corro un tramito descalzo y vuelvo a ponerme las alpargatas. No es lo ideal, pero no me molesta”.
Menzóttero también suele hacer travesías a caballo, que es su otra pasión.
Luego de reflexionar que “críticas siempre hubo, las hay y las va a seguir habiendo”, señaló que “el gaucho muy tradicionalista no lo ve con buenos ojos, y aquel corredor que se cree súper elite también genera críticas, pero no afectan de ninguna parte”.
Además, dejó en claro que “lo hago para reivindicar y difundir tanto el tradicionalismo como el deporte, cualquiera fuera la disciplina”.
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Repasando su historia hay que decir que desde muy chico hizo deporte. En los 90’ se pasaba todo el día en el polideportivo de Ingeniero Maschwitz, entre el fútbol y la pista. Y a los 14 años se metió en el atletismo en los Torneos Bonaerenses, donde fue medalla de plata en la posta 4×100 en 1995.
En esa competencia conoció a Valeria, su compañera de vida. “Ahí empecé a correr en el grupo donde corría ella”, recordó. Fue papá a los 17, dejó de estudiar para trabajar y siguió corriendo. Y tras la enfermedad y el fallecimiento de su esposa, hace ya diez años, el deporte también fue refugio.
Los próximos desafíos para el vecino de Ingeniero Maschwitz
“Creo que a todos nos hace bien el deporte. Lo usamos como terapia, pero también es una forma de conocer lugares, de conocer gente y de disfrutar la vida», apuntó.
A veces también corre descalzo, pero nunca usa zapatillas.
En lo competitivo, viene de temporadas intensas en el trail running. Y la agenda está bien cargada: junio en Misiones, julio en Balcarce, agosto en Cosquín, septiembre y octubre nuevamente en tierras misioneras.
Además, para dejar en claro que mantiene viva todas sus pasiones, marcó que en noviembre tiene una fecha especialmente agendada, y con un plan que lo moviliza.
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“Es el mes de la tradición, y el 11 es el Día, por lo que voy a ir de cabalgata. 100 kilómetros hasta Areco a caballo”, adelantó. Así, volverá a andar por caminos rurales, como lo hizo en aquella travesía solidaria a caballo hasta Mar del Plata, en diciembre de 2021, para ayudar a la Escuela Nº8 del barrio Lorenzo Torres.
Sí, el gaucho runner también tiene un costado solidario. Esa forma de ser, y sus razones para correr con boina y alpargata, dejan en claro que Menzóttero es mucho más que un personaje pintoresco.
