El río Paraná continúa creciendo frente a Rosario y mantiene en alerta a las autoridades por la evolución de la crecida en la cuenca. Según los registros difundidos, el nivel actual es de 3,35 metros y las proyecciones indican que podría llegar a los 4,50 metros hacia fines de octubre. El Instituto Nacional del Agua (INA) anticipó que la tendencia ascendente continuará durante los próximos 15 días, con un incremento gradual de los niveles en el tramo medio del río. El escenario está condicionado por las lluvias registradas en las cuencas superiores, los caudales provenientes de Brasil y la posible influencia del fenómeno El Niño durante la primavera y el verano.
Según el pronóstico hidrológico del INA, el tramo comprendido entre Santa Fe, Paraná y Rosario presenta un aumento gradual de los niveles, que ya se encuentran por encima de las marcas habituales para esta época del año.
Las proyecciones señalan que durante los próximos 15 días podría intensificarse la tendencia, con una evolución desde aguas medias hacia niveles medios-altos. En las ciudades de Santa Fe y Paraná existe la posibilidad de que el río se aproxime o supere los niveles de alerta durante la última década de octubre.
Para Rosario, la previsión de una altura de 4,50 metros hacia fines de mes marcaría un incremento importante respecto del nivel actual. Sin embargo, se trata de una estimación que puede modificarse según las precipitaciones y el comportamiento de los caudales aguas arriba.
Los especialistas mantienen un seguimiento de la onda de crecida que avanza desde el norte de la cuenca y que continuará desplazándose hacia el sur durante los próximos días.
La creciente ya genera complicaciones en distintos puntos de la región, especialmente en las zonas ribereñas más bajas. Según los reportes hidrológicos, algunas localidades de Misiones superaron los niveles de evacuación, mientras que otras ciudades de Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe permanecen bajo vigilancia.
Entre los puntos señalados en los pronósticos se encuentran:
Reconquista, Santa Fe: se estimó la superación del nivel de alerta para el viernes 16 de octubre y la posibilidad de alcanzar el nivel de evacuación desde el sábado 17.La Paz, Entre Ríos: las previsiones contemplan la posibilidad de llegar al nivel de alerta el sábado 17 y al umbral de evacuación el lunes 19.Santa Fe y Paraná: podrían aproximarse o superar las marcas de alerta durante los últimos diez días de octubre.Misiones: algunas localidades, entre ellas Puerto Iguazú y sectores de Libertador General San Martín, registran niveles elevados, con reportes de superación de umbrales de evacuación.
Por otro lado, la crecida del río Uruguay provocó operativos de evacuación en localidades como Paso de los Libres, en Corrientes, y Concordia, en Entre Ríos.
La situación requiere especial atención en los barrios costeros, las zonas de islas y los sectores donde el agua puede avanzar sobre viviendas, caminos y áreas productivas.
En ese sentido, el avance del Paraná responde al desplazamiento de grandes volúmenes de agua desde las cuencas superiores, impulsado por las precipitaciones y el aporte de afluentes como el río Iguazú.
El aumento de los caudales también obligó a las centrales hidroeléctricas binacionales de Itaipú, entre Brasil y Paraguay, y Yacyretá, entre Argentina y Paraguay, a realizar maniobras de regulación de sus descargas.
En la zona de la Triple Frontera, la combinación de los aportes del Paraná y del Iguazú favoreció el aumento del nivel del agua y provocó inundaciones en sectores bajos. En Ciudad del Este, Paraguay, el barrio San Rafael figura entre las zonas más afectadas, con numerosas familias damnificadas.
En un análisis publicado por Meteored, el meteorólogo Mauricio Saldivar señaló que la onda de crecida avanza hacia el sur y que se esperan nuevos incrementos en distintos puntos del recorrido del río.
La evolución de las lluvias en Brasil y en las demás áreas de aporte será determinante para establecer la magnitud y la duración de la creciente.
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El escenario hidrológico también está condicionado por la evolución del fenómeno El Niño, que podría favorecer precipitaciones superiores a las habituales durante la primavera y el verano en distintas zonas de la cuenca del Plata.
Los especialistas advierten que el comportamiento del río dependerá de varios factores; las lluvias acumuladas, la humedad de los suelos, los caudales que llegan desde Brasil y la evolución de los principales afluentes.
Las proyecciones indican que los niveles podrían mantenerse elevados durante las próximas semanas e incluso hasta mediados de diciembre, aunque ese horizonte dependerá de cómo evolucionen las condiciones meteorológicas.
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Para Rosario, la crecida presenta consecuencias diferentes según la actividad y la ubicación. En el ámbito portuario, los mayores niveles pueden favorecer el calado disponible para la navegación comercial. Sin embargo, las corrientes intensas representan un riesgo para las embarcaciones menores, los navegantes deportivos y quienes viven o desarrollan actividades en las islas.
Por eso, se recomienda seguir los avisos de la Prefectura Naval Argentina y los reportes oficiales sobre la evolución hidrológica, especialmente ante la posibilidad de que el nivel continúe aumentando hacia fines de octubre.
Aunque todavía se trata de pronósticos sujetos a cambios, la tendencia ascendente del Paraná mantiene la atención puesta en Rosario y el resto del Litoral. Las próximas semanas serán clave para determinar si el río alcanza las marcas de alerta previstas y cuánto tiempo permanecerá en niveles elevados.
Crece el río Paraná frente a Rosario y se acerca al nivel de alerta: prevén que alcance los 4,50 metros a fin de octubre
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