En el marco del operativo “Patrullaje Motorizado Lince”, efectivos de la Comisaría de Quitilipi llevaron adelante distintos procedimientos que culminaron con la detención de un hombre acusado de amenazar de muerte a su ex pareja con un arma de fuego, la aprehensión de un joven por encubrimiento y la recuperación de un teléfono celular robado a un adolescente.
El primer procedimiento se registró alrededor de la 1 de la madrugada, luego de que una mujer de 44 años, domiciliada en el barrio 130 Viviendas, se presentara en la guardia policial para denunciar a su ex pareja por violencia de género.
Según manifestó la denunciante, el hecho ocurrió cerca de las 20 horas, cuando el hombre llegó al domicilio con el pretexto de retirar al hijo menor de ambos. En medio de una discusión, el sujeto habría proferido amenazas de muerte y la habría agredido físicamente tomándola del cuello. Además, la mujer alertó a los efectivos que el agresor portaba habitualmente un arma de fuego de grueso calibre.
La víctima fue asistida por personal femenino y trasladada al hospital local, donde el médico de guardia diagnosticó “eritema en región cervical con dolor”.
Tras la denuncia, la Policía implementó un operativo cerrojo en inmediaciones de la vivienda del sospechoso. Al verse rodeado, el hombre entregó voluntariamente una pistola Bersa calibre 9 milímetros, con un cargador y seis cartuchos aptos para el disparo. Por disposición de la Fiscalía de turno, quedó detenido en la causa por “Supuestas Lesiones y Amenazas en Contexto de Violencia de Género”.
Por otra parte, cerca de la medianoche, personal policial interceptó en el barrio Nueva Esperanza a un joven de 22 años que transportaba elementos de dudosa procedencia.
Durante la identificación, los uniformados secuestraron una olla tipo Essen y un termo Stanley, objetos que coincidían con los denunciados horas antes como robados por un vecino del barrio San Martín. La Fiscalía dispuso la aprehensión del joven por “Supuesto Encubrimiento”, mientras que los bienes fueron restituidos a su propietario.
Finalmente, las tareas investigativas permitieron recuperar un iPhone 11 Pro Max que había sido robado a un adolescente de 13 años el pasado domingo en la vía pública.
De acuerdo a la denuncia realizada por el padre del menor, el hecho ocurrió sobre calle Tucumán, entre La Pampa y Santa Cruz, donde un desconocido le arrebató el teléfono de las manos.
Tras un rastrillaje en distintos sectores de la ciudad, el personal policial logró establecer que el dispositivo se encontraba en un domicilio donde intentaban comercializarlo de manera ilegal. Los ocupantes de la vivienda entregaron el celular voluntariamente y señalaron que había sido dejado allí por un sujeto cuyo paradero actual desconocen.
El teléfono fue restituido a la familia damnificada, mientras continúa la investigación para dar con el autor del robo.
