A un año del escándalo que sacudió a la Unidad Regional II de Rosario, la causa por el fraude con combustible avanzó hacia una nueva etapa judicial luego de que el fiscal José Luis Caterina presentara la acusación formal y los pedidos de pena contra 19 policías y dos civiles involucrados en el caso.
El fiscal Caterina presentó un escrito acusatorio de más de 300 páginas que incluye pedidos de pena que van desde los 14 años y los 3 años y 4 meses para un total de 21 acusados por diversos delitos, como integrar una asociación ilícita, peculado de caudales públicos, defraudación y cohecho, entre otras figuras penales.
Entre los principales acusados aparece el ex jefe de la URII, Daniel Acosta, para quien solicitaron 12 años de prisión, mientras que el mayor pedido recayó sobre su ex secretario privado, Rodrigo Domínguez, con una pena de 14 años. También fue acusada la empresaria Mónica Bianconi, dueña de la estación de servicio señalada como pieza clave de la maniobra, para quien pidieron ocho años de cárcel.
La investigación sostiene que entre mayo de 2023 y mayo de 2025 funcionó un esquema de sobrefacturación y cargas ficticias de combustible en la estación Gas Auto Tiferno, ubicada en Ovidio Lagos al 3900, mediante el cual se desviaban fondos públicos destinados a móviles policiales.
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Según la acusación, Acosta encabezaba la organización y Domínguez era quien controlaba la operatoria diaria y exigía retornos de dinero a distintas áreas policiales. La estructura también involucraba a jefes de secciones y encargados de carga dentro de la fuerza.
La investigación sostiene que entre mayo de 2023 y mayo de 2025 funcionó un esquema de sobrefacturación y cargas ficticias de combustible en la estación Gas Auto Tiferno, ubicada en Ovidio Lagos al 3900, mediante el cual se desviaban fondos públicos destinados a móviles policiales.
En la acusación, Caterina repasó cómo desde el anónimo inicial la investigación fue sumando partes. Primero se colocaron GPS en móviles en los que se sospechaban cargas ficticias, como dos Ford Ranger que facturaban a pesar de no moverse de su sitio y un camión de Caballería y Perros.
Además se agregaron en la investigación, personal de encubierto de Asuntos Internos se apostó frente a la estación de servicios Puma de Ovidio Lagos al 3900, gerenciada por la sociedad Gas Auto Tiferno. En el playón cercano a la Jefatura fotografiaron las cifras de los surtidores y a jefes de unidad saliendo de una oficina con sobres papel madera cada quince días. Luego fueron las escuchas para descubrir así un esquema de sobrefacturación estimado en unos 2 litros por móvil, transversal a la Jefatura, al que se añadió en algunos casos la modalidad de las cargas fantasma.
Fraude con combustibles: pidieron hasta 14 años de prisión para exjefe de la Policía de Rosario
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