Cuando Tyler Nelson dejó EE.UU., su idea era recorrer Sudamérica durante un año. Y Argentina sería sólo una escala de un mes. Pero cuando conoció la localidad de Tigre sus planes cambiaron, y decidió quedarse a vivir en el norte del Conurbano.
“Nunca tuve esta sensación de plenitud”, explicó para justificar su determinación. Y si bien el ponerse de novio tuvo un gran peso, el motivo principal fue el sentirse tan bien recibido por todos los vecinos. Por eso, como agradecimiento a toda la comunidad, se convirtió en un verdadero embajador, y ahora se dedica a recorrer el municipio para mostrar todos sus rincones en las redes sociales.
Tyler tiene 26 años y ahora su nuevo hogar -nunca mejor dicho- está en Don Torcuato. A su novia, Karen Giangrandi, la conoció durante un encuentro del Mate Club, en el barrio porteño de Palermo.
Cómo cambió lo que pensaba cuando vivía en EE.UU.
Antes de emprender el viaje, trabajó durante tres años como analista financiero. Gracias a los ahorros que reunió durante ese tiempo pudo renunciar a su empleo y dedicarse a recorrer el continente. Ya visitó Chile, Uruguay y Paraguay, aunque asegura que todavía le quedan muchos destinos por conocer.
En la cancha de Platense, y disfrutando un flan casero en un bodegón.
Claro que eso será más adelante. Por ahora se dedica a visitar los clubes, comercios y rincones de Tigre. Y en su cuenta de YouTube comparte todas sus experiencias. «Quiero ayudar a los emprendedores y a las pequeñas empresas de esta zona porque esta comunidad me dio una sensación de plenitud que nunca tuve en Estados Unidos», contó en diálogo con Clarín.
Además, planteó otro de sus objetivos: «He notado que casi todos los estadounidenses que viven en Buenos Aires se quedan en CABA. Espero poder ayudar a resaltar la belleza del resto de la región de Buenos Aires».
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También dijo que en este tiempo pudo darse cuenta de que cada barrio tiene “su propia cultura única. Pero casi todas las personas que he conocido han sido amables y acogedoras».
Y algo que destacó fue cómo le cambió por completo la imagen que tenía de Sudamérica antes de viajar: «En Estados Unidos, Sudamérica suele tener fama de ser un lugar inseguro, pero esa no ha sido mi experiencia en absoluto».
Los lugares que visitó en Tigre
Aunque hace poco que está acá, ya recorrió buena parte de Tigre: además de Don Torcuato y El Talar, visitó la zona del río en Nordelta y el Museo de Arte Tigre (MAT). Y su fanatismo por el deporte lo llevó a asistir hasta un partido de rugby, en el Hindú Club.
Lookeado como un fan de la Scaloneta, y comprando en un supermercado barrial.
Además, recientemente pudo cumplir uno de sus deseos pendientes: asistir por primera vez a un partido del Club Atlético Tigre con la camiseta del «Matador» que le regaló un amigo. Y antes ya había ido a ver un partido de Platense, en su estadio de Vicente López.
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Por ahora, sus ahorros todavía le permiten continuar viajando. Pero ya apuesta a dedicarse de lleno a las redes sociales, con un foco muy claro: contar la cultura deportiva argentina y las historias que encuentra en cada lugar que visita. «Si eso no funciona, tendré que volver a Estados Unidos y buscar otro trabajo en finanzas», admitió.
Pero como esa no es su idea, ya se postuló en un reel que subió a su Instagram para cualquier tipo de empleo o promoción. Y enseguida muchas familias, negocios y emprendimientos del distrito se ofrecieron a ayudarlo, reafirmando su idea de que está en el lugar correcto.
