Mucho antes de que se enfrentaran en el invierno de 2011 para definir en aquel dramático ida y vuelta una plaza dentro de la máxima categoría de nuestro fútbol, River y Belgrano compartían algunas afinidades; se hablaba incluso, en voz baja, de una relación cordial entre las barras bravas y había una grata memoria de jugadores con recorrido por ambas instituciones. Un caso notable fue el de José Omar Reinaldi.
La Pepona Reinaldi, reconocible aun desde lejos por su larga cabellera rubia y un frondoso bigote, se hizo conocido en 1968, con apenas 19 años, como delantero del Pirata cordobés. Se ganó el apodo por una muñeca que era exitosa en aquellos tiempos. En 1975 se sumó al Millonario para romper una sequía de casi dos décadas sin vueltas olímpicas.
El dato ofrecido por Belgrano de Córdoba sobre la huella de Reinaldi.
Reinaldi fue suplente de Carlos Manuel Morete en el Metropolitano y alternó con Leopoldo Jacinto Luque en el Nacional. En la definición de ese segundo torneo convirtió el 1-0 a Estudiantes de La Plata y el 2-1 a Rosario Central, a un minuto del final, que acabaron por darle al equipo de Ángel Amadeo Labruna su segunda corona en poco más de cuatro meses.
La Pepona Reinaldi, de Belgrano a River
Belgrano cosechó 13 puntos (dos por triunfo) al cabo de su primera participación en el fútbol grande. El equipo llamó la atención de los medios nacionales por su alta convocatoria y la peligrosidad de dos de sus atacantes, el cordobés Reinaldi y el catamarqueño Juan Carlos Mamelli, alias Palito, luego un gran baluarte del Nacional de Montevideo que levantó las copas Libertadores, Interamericana e Intercontinental.
Reinaldi convirtió su primer tanto ante Boca y en la Bombonera, por la cuarta fecha. Los Xeneizes fueron muy superiores desde el comienzo y a mitad del segundo tiempo ya estaban 3-0, con doblete de Ángel Clemente Rojas y uno de Oscar Antonio Pianetti. El descuento de La Pepona fue sobre el cierre.
Reinaldi con José Oscar Más y Daniel Alberto Passarella.
Entre 1971 y 1974 los Celestes de Córdoba se volvieron una fija en el Nacional, segunda competencia del año en Argentina. Reinaldi era uno de sus indiscutidos referentes, junto con el volante Antonio Syeyyguil y los defensores Tomás Cuellar y Rafael Pavón. No sorprendió que algunos clubes porteños empezaran a interesarse por sus figuras.
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Fue Ángel Labruna, director técnico de Talleres hasta 1974, quien recomendó a José Omar para sumarse a River, que en 1975, bajo la presidencia del empresario Rafael Aragón Cabrera, tiró el Monumental por la ventana y no midió gastos para armar un plantel a gusto de Don Ángel, quien asumió el desafío de romper la malaria que perseguía al club desde aquella lejana consagración en 1957.
José Omar Reinaldi en River: pocos goles, pero algunos decisivos
La Pepona Reinaldi debutó con la banda roja el jueves 27 de febrero, en un emotivo 4-3 ante Colón de Santa Fe. El dato llamativo es que ingresó en la segunda etapa por un zaguero, Daniel Alberto Passarella. Audacias que se le permitían a Labruna, ídolo máximo.
En ese Metropolitano, que River conquistó en agosto tras vencer a Argentinos Juniors con una formación juvenil, Reinaldi no pudo marcar. Se destapó en el Nacional con un doblete a Vélez (4-2), otro gol a All Boys (4-1) y los dos que acabaron por darle el título, frente a Estudiantes (1-0) y Central (2-1).
La Peopona Reinaldi, reconocido en 2025 por la Legislatura de Córdoba.
En 1976, con River enfocado en la Copa Libertadores que se le negó en la final ante Cruzeiro, Reinaldi sumó 26 presencias y nueve gritos. Dos fueron justamente por el certamen continental, en un 2-1 como local ante Portuguesa FC de Venezuela.
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Relegado por el santafesino Luque y por la llegada de otro cordobés, Alberto César Beltrán, Reinaldi aceptó una oferta para emigrar a Barcelona de Guayaquil. Duró poco en Ecuador. Regresó enseguida al pago y alternó entre Talleres y Belgrano, logrando el milagro de que las dos hinchadas lo quisieran.
