La licitación para la privatización de la Hidrovía, una de las rutas comerciales más estratégicas del país, ya genera fuertes controversias por la exclusión de competidores internacionales y las sospechas de acuerdos entre actores políticos y empresariales que podrían definir el control del negocio.
El proceso avanzó con la evaluación inicial de las ofertas, donde las empresas belgas Jan de Nul y DEME aparecen como principales candidatas. Sin embargo, desde el inicio surgieron cuestionamientos sobre los requisitos técnicos y financieros establecidos en los pliegos, que dejaron fuera a grupos competitivos, entre ellos capitales chinos. En consecuencia, se encendieron alertas sobre una posible falta de competencia real.
Asimismo, las empresas excluidas cuentan con un plazo limitado para presentar objeciones ante la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, antes de que se abra la próxima etapa de evaluación. No obstante, analistas advierten que el proceso podría derivar en sobrecostos o condiciones poco transparentes si no se amplía la participación.
Por otra parte, una de las principales preocupaciones gira en torno a lo que podría ocurrir después de la adjudicación. Según distintas versiones, existiría un esquema de subcontrataciones y alianzas no visibles que permitiría a actores locales quedarse con el control efectivo del negocio, más allá de las empresas ganadoras formales.
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En este contexto, aparecen nombres vinculados al poder político y económico, como el de Mauricio Macri y grupos empresarios con presencia en sectores estratégicos.
Grupo Neuss: Los hermanos Juan y Patricio Neuss, históricamente vinculados a licitaciones estatales y con una fuerte expansión reciente en el sector energético (Edisa, Edersa, Alicurá) y petrolero (áreas maduras de YPF).
Mauricio Macri y el Grupo Román: El consorcio liderado por Alfredo Román (hoy CSM) aparece como el principal fronting local. La cercanía entre el magnate de la logística y el expresidente sugiere un apoyo político estratégico para esta licitación integral que combina dragado y balizamiento.
Además, se mencionan conexiones con el entorno del presidente Javier Milei, lo que sugiere un punto de convergencia entre distintos espacios políticos en torno a un negocio de gran magnitud.
Los hermanos Neuss mantienen un vínculo estrecho y de larga data con Santiago Caputo, el principal asesor presidencial. Además de ser vecinos, el holding es un pilar fundamental en el sostenimiento de la Fundación Faro, el think tank del oficialismo.
En tanto, el esquema de concesión también contempla la distribución de tareas como el balizamiento y otros servicios, donde podrían intervenir actores locales con fuerte inserción en el sistema portuario. Esto refuerza la hipótesis de un reparto previo de áreas clave dentro de la operatoria.
Juan Ondarcuhu (Servicios Portuarios): Se perfila como el socio ideal para el área de balizamiento.
Gustavo Elías: Referente del puerto de Bahía Blanca, quien conformaría un tándem con Ondarcuhu para manejar este tramo específico de la concesión.
El debate sobre la privatización de la Hidrovía no solo se centra en la transparencia del proceso, sino también en sus posibles consecuencias; concentración del negocio, menor control estatal y riesgos para la soberanía sobre una vía navegable fundamental.
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