Una vieja sentencia de potrero, aquella que planteaba “gol gana” para definir picados parejos que ya se habían hecho largos, aplica para la mayoría de los duelos entre Boca Juniors y River Plate contemporáneos. Sin embargo, hubo un tiempo en el que los dominios ostensibles y hasta las ventajas parciales no garantizaban victorias. Aquí recordamos cinco ediciones del Superclásico del siglo pasado en el Monumental, sede del cruce de este domingo, que tuvieron vuelcos impensados, increíbles.
Superclásico: remontada de Boca en la agonía
Fecha 12 del campeonato de 1953. River ganaba 2-1 cuando faltaban siete minutos. La diferencia en el campo era todavía mayor e incluso Julio Elías Musimessi -el arquero cantor- le había atajado un penal al defensor Oscar Mantegari. Boca se lo arrebató en las postrimerías con los goles de Juan Carlos Navarro y Roberto Oscar Rolando, delantero central que concluyó su carrera en Argentino de Quilmes.
Testigo en primera fila de las acciones fue Milton Eisenhower, hermano del entonces presidente de los Estados Unidos, quien asistió al estadio en compañía del teniente general Juan Domingo Perón.
En una temporada de bajo rendimiento, Boca se dio el gusto de llevarse los dos cruces ante el tradicional adversario. En la Bombonera fue 1-0, con anotación de Julio Marcarián.
El Piojo Yudica puso en marcha la épica
Fecha 18 del campeonato de 1959. River mandaba 2-0 en el primer tiempo, con tantos de Emilio Melón y Julio Nuin (penal). Boca descontó sobre el epílogo de la etapa a través de José Yudica y terminó imponiéndose por 3-2 con goles de Juan José Rodríguez y Ángel Osvaldo Nardiello, un wing al que apodaban Motoneta por su velocidad.
Fue el último superclásico que disputaron juntos Eliseo Víctor Mouriño, el referente que se iba, y Antonio Ubaldo Rattin, el caudillo que surgía.
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Un párrafo para Nuin, alias El Negro, zaguero de fuerte remate con origen en Defensores de Moreno: fue el primer futbolista de campo en detener un penal. Lo hizo en ese mismo torneo de 1959 ante Atlanta, cuando ocupó la valla tras la expulsión de Amadeo Carrizo.
Una levantada que no impidió la vuelta
Última fecha del Nacional de 1969. River necesitaba ganar para forzar un desempate por el título. Un rápido 2-0 para Boca, con doblete de Norberto Madurga, pareció desalentar los ánimos millonarios, pero descontó Oscar Más de tiro libre, igualó Víctor Marchetti de cabeza y hubo suspenso hasta que Oscar Veiró pitó el final.
Norberto Maduurga en el día de los dos Madurgazos en el Monumental.
Los Xeneizes, cultores de un fútbol de alto vuelo en ese certamen bajo la conducción de Alfredo Di Stéfano, dieron la vuelta olímpica pese a que se abrieron los grifos de riego. En una actitud inimaginable por estos días, los visitantes recibieron aplausos desde un sector de la siempre exigente platea San Martín.
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Algunas de las escenas de esa calurosa tarde de diciembre se utilizaron en el rodaje de la película Paula contra La Mitad más Uno, estrenada en 1971 con intervención de varios de los campeones.
Emoción desde el principio hasta el final
Fecha 15 de la temporada 1987/88. Omar Arnoldo Palma erró un penal apenas comenzado el encuentro. Con dos muy buenas definiciones de Jorge Rinaldi, Boca pasó a manejar la situación.
River reaccionó y emparejó con un par de cabezazos, primero de Jorge Da Silva y después de Enrique Corti. El Negro Palma se tomó revancha de su fallo inicial y clavó el 3-2. Para agregarle más emociones, como si hiciera falta, Jorge Comas desvió un penal en el último minuto.
El Negro Palma tuvo su tarde de gloria en River con sus goles a Boca en el Monumental.
Esa proeza fue una de las pocas alegrías de Carlos Timoteo Griguol durante su estadía como DT en Núñez.
Del 0-3 casi al 4-3 de River en el último minuto
Sexta fecha del Clausura de 1997. Se floreaba Boca, estaba 3-0 (uno de Gabriel Cedrés y dos de Sergio Martínez, ambos luego expulsados) y se había perdido varios, incluido un penal que en primera instancia convirtió Roberto Pompei pero Javier Castrilli obligó a repetir.
Celso Ayala le gana en el salto a Néstor Fabbri y anota el 3-3.
River fue una tromba, empató 3-3 (Sergio Berti, Facundo Villalba, Celso Ayala) y casi se lo lleva en el cierre, cuando el visitante ya jugaba con nueve y Leonel Gancedo mandó un derechazo por arriba del arco.
El Pelado Díaz y el Bambino Veira fueron los directores técnicos de ese clásico electrizante, el primero del hoy presidente Juan Román Riquelme.
